
Cómo hacer que el horno rotativo caliente de manera uniforme
Si alguna vez ha sacado una rejilla del horno rotativo y ha encontrado zonas que estaban quemadas mientras otras apenas se calentaban, sabe bien cuán frustrante puede ser eso. El aire caliente es bueno, pero por sí solo no es suficiente.
Por eso utilizamos tubos de infrarrojos de cuarzo. Piénselos como un atajo para transmitir calor directamente al alimento. Mientras los ventiladores mueven el aire, estos tubos emiten radiación de ondas cortas hacia el alimento. A medida que la rejilla gira, el alimento recibe calor desde todos los ángulos. ¡No más especulaciones ni necesidad de girar manualmente las bandejas!
El secreto está en el vidrio
Utilizamos cuarzo porque no absorbe el calor; permite que la energía pase a través de él. Por lo general, colocamos estos tubos en círculo o en filas alternadas, para crear una “capa” de calor alrededor del alimento. A medida que el alimento pasa por estas zonas, recibe una dosis constante de calor. Simplemente funciona.
Algunas cosas a tener en cuenta
Estos tubos industriales consumen mucha energía para alcanzar rápidamente la temperatura deseada. Pero aquí está el problema: hay que prestar atención a la tensión eléctrica. Si el tubo está diseñado para 230V, pero su panel solo proporciona 210V, el tubo no funcionará correctamente. El calor no llegará al alimento.
Además, utilizamos cuarzo reforzado para que los tubos puedan resistir las grandes variaciones de temperatura en una cocina activa. Pero recuerde: sigue siendo vidrio. Es frágil. Si la rejilla se desvía ligeramente y choca contra un tubo, este se romperá. Verifique bien los soportes de montaje y asegúrese de que haya suficiente espacio entre ellos.
Mantenimiento
El cableado es la parte fácil. El verdadero desafío son los conectores. Deben estar diseñados para resistir altas temperaturas, de lo contrario, fallarán.
La mayoría de las veces, cuando un tubo deja de funcionar, es debido a la oxidación en sus terminales. Mi consejo: revise esos puntos de contacto cada pocos meses. Si ve signos de corrosión, cámbielo antes de que el conector se dañe. Ya le tomará cinco minutos, pero le evitará problemas graves durante horas de gran actividad.