
¿Por qué una respuesta rápida realmente reduce las facturas del horno a vapor?
La mayoría de las personas piensan que ahorrar energía se trata únicamente de usar un aislamiento más eficiente. Pero si se utilizan hornos a vapor de alta precisión, la verdadera magia ocurre en el elemento calefactor. Utilizamos tubos de cuarzo gemelos para lograr lo que llamamos tiempos de respuesta de “segundo nivel”. En términos sencillos: en el momento en que el controlador indica “calentar” o “detener”, el horno lo hace de inmediato. No hay casi ningún retraso.
El problema con los calentadores tradicionales
Piense en esos calentadores con revestimiento metálico estándar. Son pesados, tardan mucho en calentarse y, lo que es más importante, también tardan mucho en enfriarse. Esto provoca algo llamado “sobrecalentamiento térmico”. Básicamente, cuando se corta la alimentación eléctrica, el calentador sigue emitiendo calor. Acabas luchando contra tu propio equipo, desperdiciando mucha energía solo para evitar que la temperatura suba demasiado. El cuarzo es diferente. Colocamos un filamento de tungsteno dentro de un envoltorio de cuarzo de alta pureza. Debido a su baja masa, estos tubos alcanzan la temperatura completa en segundos. Cuando se corta la alimentación, el calor desaparece al instante. Sin más.
Doble número de tubos, doble eficacia
Utilizamos dos tubos para duplicar la superficie de radiación, sin aumentar el tamaño del horno. Esto garantiza que el vapor y los productos reciban energía infrarroja de onda corta de manera uniforme. Es muy eficaz, pero hay un detalle importante: el cuarzo es vidrio, y el vidrio puede romperse. Si el horno vibra demasiado o si se manejan mal los estantes, esos tubos pueden agrietarse. Asegúrese de que los soportes de montaje sean sólidos y no presionen el vidrio.
Hacer que todo funcione juntos
No basta con conectarlo a un termostato mecánico básico y esperar que funcione. Se necesita un relé de estado sólido de acción rápida para controlar los tubos. Esto nos permite enviar impulsos de calor en intervalos muy cortos. Hemos visto que esto reduce el consumo total de energía en un 15-20%, en comparación con los elementos metálicos antiguos. Se obtiene un rango de temperatura más preciso y facturas de electricidad más bajas. Un consejo: asegúrese de que sus cables estén diseñados para manejar ese tipo de conmutación rápida; de lo contrario, tendrá que reemplazar los contactos dañados mucho antes de lo esperado.