
Dejen de buscar elementos calefactores “lo suficientemente buenos”
Seamos honestos: tratar de encontrar un reemplazo adecuado para un horno de convección hecho de acero inoxidable suele ser una pesadilla. Uno busca en los catálogos, pero nada parece encajar perfectamente. Los tubos son demasiado largos o demasiado cortos, y la potencia tampoco es la adecuada. Es frustrante.
Por eso no utilizamos componentes ya preparados. En su lugar, fabricamos los tubos de cuarzo según sus dimensiones exactas y necesidades eléctricas. Sin suposiciones.
Lograr la temperatura adecuada
Lo importante es equilibrar la tensión y la potencia. Si se coloca demasiada potencia en un tubo corto, el calentamiento será excesivo, y eso agota al cuarzo hasta su límite de resistencia.
Ya sea que utilice 220V o 380V, ajustamos la longitud del filamento para que los elementos no se dañen después de unos meses de uso. Recuerde verificar que su fuente de alimentación pueda soportar ese aumento de corriente cuando el horno se encienda por primera vez.
El ajuste y la sensación al usarlo
Utilizamos cuarzo de alta pureza, ya que puede resistir bien los cambios de temperatura y distribuye el calor infrarrojo exactamente donde se necesita.
Pero hay un problema: el cuarzo y el acero inoxidable no se expanden al mismo ritmo cuando se calientan. Si el ajuste es demasiado estricto, los componentes pueden romperse. Para solucionarlo, diseñamos tapas y conectores personalizados. Ya sea que necesite conectores R7 o algún otro tipo especial, nos aseguramos de que todo encaje perfectamente en su carcasa. Sin taladros, sin complicaciones.
Algunas cosas a tener en cuenta
Estos tubos son ideales para sistemas de convección de alta eficiencia, donde el aire está en constante movimiento. Reaccionan muy rápidamente. Pero recuerde: el cuarzo sigue siendo vidrio. Es frágil. Si su horno se mueve o si existe la posibilidad de que la bandeja de alimentos impacte contra los elementos calefactores, será necesario utilizar protectores.
También, asegúrese de que la ventilación funcione bien. Un elemento de alta densidad permite que la cámara alcance la temperatura deseada rápidamente, pero también genera mucho calor en la carcasa del horno. Asegúrese de que las ventilaciones funcionen bien, de lo contrario, su cocina se convertirá en una especie de sauna.